Aunque no me acordé de cerrar mi blog por vacaciones, aquí vuelvo a abrirlo. Ayer por la mañana estaba en Almería, ahora estoy nuevamente a cientos de kilómetros de cualquier playa, yo, que parecía un sireno, recupero mis pies para adaptarme a Pinto.
Adiós playa, adiós vida ociosa, adiós Carolina (no preguntéis, no seais paparazzis), adiós agosto.


