
Lo de "Up" fue sólo el comienzo, el pasado domingo volví al cine, uno de verano en Villamayor en este caso, para ver una peli de un chihuahua al que yo, que soy muy mío, llamo chichihuá. Y ayer, en las fiestas de Pinto, el espectáculo teatro-musical de "La vuelta al mundo de Willy Fog" tuvo el honor de contar conmigo como parte del público.
El domingo vino Diego a visitarme y pasamos unas risas. Al principio tuve que dejar algunos conceptos básicos claros repitiendo por cada juguete que cogía que era mío, no era egoismo ni celos, simplemente quería enseñarle cómo es el mundo, que luego se crean falsas ilusiones que no llevan a nada bueno. Aunque no lo creais, aqui donde me veis yo también tuve su edad y sé de lo que me hablo. Superadas las primeras tiranteces todo fueron risas y sofocos por el ejercicio físico extenuante.
La mayor parte de la semana ha sido tan lamentable y escatológica como lo que conté el lunes, de este cuerpecito mío ha salido todo cuanto entraba. Pero desde el viernes estamos remontando el vuelo, y hablo en plural porque el envidioso del viejo ha querido compartir protagonismo tanto en la caída como en la recuperación.
Pura fachada, no os dejéis engañar por la foto, en realidad, sentado en la taza de los mayores ni un simple pedete, pero esa misma noche, tras una colosal vomitona, me vino a visitar una diarrea que casi termina con la provisión de pañales en casa.
Hoy es el primer cumpleaños de Alex y ayer me invitó a su fiestón, hasta las tantas de juerga y claro, hoy aún estoy de resaca así que sólo se me ocurre decir FELICIDADES AMIGO.
Este fin de semana he descubierto qué es eso de la nieve y su propiedad más importante: lo fría que está. Supongo que ya habréis notado que la fotografía es un montaje, sólo he visto las calles nevadas desde detrás de las ventanas de una casa, del coche, o del plástico del carro, pero qué queréis, ¿que sólo por hacer una buena foto me exponga a congelarme?
Como prometí, aquí está mi segundo informe del día de reyes. Pueden respiar tranquilos: estoy contento. Va a ser verdad que son magos, han acertado de lleno y han alimentado mi pasión por todo lo que lleva ruedas con coches, trenes, tractores, un camión y hasta un triciclo, además de libros, un puzzle, pijamas...
El año empezó con temperaturas bajas, yo sin embargo lo hice con muy altas, por eso hasta hoy no recibo el 2009 en mi blog. No es que esté aún en mi mejor momento, pero en un último intento por arañar más regalos a los reyes magos quería decirles lo bueno que he sido este último año. Espero, al final del día, volver a escribir aquí lo bien que se han portado conmigo, tengan en cuenta, majestades del oriente, que a vds. no les convendría terminar el único día del año que trabajan recibiendo críticas desde este influyente blog. No me gusta amenazar, pero dicho queda.